La lactancia materna se asocia a menor riesgo de mortalidad infantil, alimenta al bebé y es además fuente de salud.

 

Una pregunta muy frecuente que se hace toda madre es ¿hasta cuándo debo dar el pecho al bebé?

Son frecuentes los comentarios como “ya es demasiado mayor, deberías empezar con las papillas para que el bebé no tenga carencias nutricionales” “así el bebé ya no se despertará por la noche“…

Txingudi Ekoetxea 1

 

La OMS recomienda la lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses, edad en la que se puede comenzar con la alimentación complementaria y anima a continuar con la lactancia materna hasta los 2 años (o hasta que madre e hijo lo consideren oportuno).

 

Son numerosos los estudios que relacionan la lactancia materna prolongada con una menor mortalidad infantil. La leche materna es rica en muchísimos nutrientes y podemos decir que es la fórmula láctea perfecta para tu bebé ya que le aporta exactamente lo que necesita. Es tal su importancia que en la actualidad muchos hospitales cuentan con bancos de leche materna para poder amamantar a niños cuyas madres (por el motivo que sea), no pueden amamantar a sus hijos. Además la lactancia materna es la más aconsejada para que la alimentación autorregulada sea exitosa.

 

Según la OMS a partir de los 6 meses podemos empezar con la alimentación complementaria

El protocolo que se ha usado durante años en los centros de salud está cambiando y poco a poco, se está adecuando a los nuevos tiempos que vivimos. Hoy en día es raro que los niños presenten bajo peso, malnutrición o delgadez extrema en su infancia, por el contrario cada vez es más habitual que padezcan sobrepeso e incluso obesidad.

Uno de los métodos de introducción de alimentos que más fuerza está cogiendo es la alimentación autor regulada cuyas siglas en ingles son BLW y que quizá la habréis podido leer en alguna publicación.

 

¿En qué consiste el BLW o Baby Led Weaning?

Se ha visto que los niños que se autorregulan con la comida tienen el sentido de la saciedad más desarrollado y lo mantienen incluso en la edad adulta. Son niños delgados en comparación con los que llevan otro tipo de alimentación, y son niños sanos. Estos son capaces de dejar de comer cuando ya no tienen hambre lo cual generalmente han aprendido lactando.

En un biberón de leche de fórmula sabemos la cantidad de leche que toma el bebé pero no ocurre lo mismo con la leche materna. No sabemos cuánta leche ha tomado. Es el bebé el que se autorregula y lo sigue haciendo cuando comenzamos con la introducción de alimentos.

Lo novedoso del BLW (escandaloso para algunos), consiste en no dar de comer primero los niños y luego los adultos (como se ha hecho durante años) y en no prepararles algo diferente a lo que nosotros comemos, sino de incorporar al niño a nuestra mesa y ofrecerle nuestros mismos alimentos (siempre que nosotros comamos sano, claro está).

De esta forma y siempre sin dejar de lado la lactancia (es una alimentación complementaria), les ofreceremos alimentos al vapor, hervidos o cocinados de forma que estén blanditos en trozos que ellos puedan agarrar con facilidad. Es conveniente no aderezarlos para que ellos aprendan a sacarles el sabor y en este punto recalcar la importancia de evitar los alimentos procesados o los fabricados especialmente para bebés, ya que suelen ser muy sabrosos y pueden hacer que nuestros pequeños pierdan interés por los alimentos con menos sabor. Ese punto mas sabroso lo aportan aditivos y sustancias sin interés nutricional para el niño y además  les atrofia el gusto.

No hay un orden de introducción de alimentos, pero es conveniente hacerlo de uno en uno, de forma que si alguno de los alimentos nuevos les produce algún tipo de reacción alérgica lo podamos identificar.

Os recomiendo acudir a un nutricionista para que os asesore en BLW, antes de comenzar, ya que os ayudará a resolver muchas dudas.

 

Bibliografía

-Folgar L. Aprender a comer solo. Primera edición. España. Editorial Arcopress S.L. 2017.

-Temas de Salud. [internet]. [consultado 10 de mayo de 2017]. Lactancia materna.  Disponible en: http://www.who.int/topics/breastfeeding/es/