David Fernández Sifres es uno de esos autores que merece ser más conocido, más visible.

A David, lo descubrimos con su increíble novela, “Luces en el canal“, merecedora hace unos años del Premio Barco de Vapor.

En ella el autor narra la relación entre un niño que perdió la pierna y un vagabundo. Entre ellos se crea una relación muy especial, como la que tendría un abuelo con su nieto. La historia ahonda en la amistad, en las dificultades, a veces invisibles, que padecen algunas personas que viven en situaciones precarias. El relato es pura poesía y sentimiento y cuenta, en la parte final, con una dosis de fantasía que no deja indiferente a nadie. La narración en sencilla y emotiva; es fácil sentir los personajes a través del papel. Las ilustraciones son un plus; acompañan un texto que se queda grabado de forma indeleble.

David Fernández Sifres.

Quisimos entonces saber algo más sobre el autor y descubrimos que es todo un experto en hacerse con premios literarios.

Empezó su carrera con relatos cortos pero ha terminado escribiendo novela infantil y juvenil dónde ha destacado con los siguientes premios:

*el Premio Alandar de literatura juvenil 2011, “El faro de la mujer ausente”

*el Premio Ala Delta de Literatura Infantil 2012, “Un intruso en mi cuaderno

*el Premio Barco de Vapor 2013 con su obra “Luces en el canal” que acabamos de mencionar que se puede leer a partir de 8 años sin grandes dificultades.

*Fue finalista en el 2015 de este mismo concurso con Temporada de lluvias un relato a partir de 7 años.

 

Este, “Temporada de lluvias, también lo hemos hecho nuestro y hemos disfrutado con las aventuras de una pequeña en tierras africanas.

De nuevo el arte de las palabras y ese don para transmitir sensaciones, en particular olores.

La narración comienza con el cumpleaños de Celeste la protagonista, una niña que se dedica a cazar nubes primero con un lápiz y luego con la cámara que le regalan sus padres.

Llevará esa misma cámara cuando viaja con su padre, fotógrafo profesional, a un pequeño poblado masái en África donde las nubes solo aparecen en la temporada de lluvias.

El relato transporta con la mirada de una niña a un rincón alejado del mundo que sin embargo resulta muy cercano por la sencillez de la narración. Hay humor, algo de intriga, siguen los olores muy presentes pero sobre todo hay un abanico de emociones que llegan dentro, pura poesía. Las ilustraciones, muy cálidas son de Adolfo Serra.

David Fernández Sifres.

 

En breve nos pondremos con “Un intruso en mi cuaderno” y creo que tampoco nos defraudará.

 

David es además el autor de una serie que pinta muy divertida ¡Qué vienen los marcianos!, ¡Qué viene el diluvio!, ¡Qué vienen los fantasmas!

 

Un autor para leer en voz alta (de padres a hijos) o simplemente para que lo descubran y lo lean ellos, en silencio, para que lo disfruten.