Como madre he sufrido en mis carnes tener un niño que no comía nada,  ni cantidad, ni variedad y probablemente si hubiera leído este post hace unos años hubiera pensado: -“¡esta tia no tiene ni idea, tu no sabes lo desesperante que es  mi niño!” pero desde la experiencia personal y profesional os digo que no hay motivo de  preocupación en la gran mayoría de los casos.

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Vamos a ir a la raíz del asunto:

¿Cuánto es poco para ti? ¿cuánto es lo normal? ¿cuánto es mucho?

Lo que para mi puede ser normal para ti puede ser muy poco… o mucho. Estos conceptos de mucho, poco y lo normal son muy relativos.

Otra cosa que me soléis decir es que no se come una “ración” de algo cuando el niño de al lado con su misma edad come el doble. ¿Y entre adultos no pasa? Yo como mucho más que algunas de mis amigas y cuando como con alguna otra ¡me da miedo que termine lo suyo y se coma lo mío! Hay gente que come más y gente que come menos.

Lo ideal es comer despacio, masticando mucho y bien y parar cuando realmente estés saciado NO LLENO. Para eso hay que comer conscientemente, no pensando en mil cosas.

Miércoles y vacaciones Iparralde

 

El tema de las raciones también tiene su miga. Si os fijáis en las fotos que os traigo hoy veréis que las cantidades de ración que antes llamábamos normales, ahora son ridículamente pequeñas. Comemos mucho más y nos movemos mucho menos.

CDC Time to Scale Back

Echad un vistazo al tamaño de los vasos y platos que tenemos hoy en día y pensad en aquellos platos hondos de cristal naranja o verde de casa de vuestros abuelos o esos otros transparentes que usabais de niños con el borde en relieve.  ¡Los que usamos hoy en día son enormes!

Eli GAllego-Dietista-Hondarribia

Academia inglés irun kidsbrain

 

Hablar de cantidades es un poco sub-realista teniendo en cuenta este contexto, pero para que os hagáis una idea, a la edad de 5 años un niño necesita mas o menos la mitad de lo que un adulto necesita, y poco a poco irá necesitando mas hasta que a los 10 años sus necesidades serán parecidas a las de un adulto.

Mucho cuidado con malinterpretar mis palabras, ya que la cantidad que deberíamos comer y la que comemos no suele ir de la mano.  No digo que el niño de 5-6 años necesite comer la mitad de lo que tú comes porque es probable que comas más de lo que necesitas.

Olvidaos de si come o no come. Preocupaos cuando veáis que el niño está apático, triste, cansado, si no se mueve mucho, si coge catarros frecuentemente…

Si por el contrario esta alegre, ríe, llora, juega, te tiene loca para acá y para allá probablemente no come más, porque no lo necesita y esta saciado. No caigáis en el error de darles de comer más cantidad contra su voluntad, muchas veces no quieren más , porque están llenos.

Cuando repetidamente no hacemos caso a la señal de saciedad la dejamos de percibir y comemos hasta estar incómodamente llenos, que es lo que les pasa a muchísimas personas con las que igual ahora mismo te sientes identificada.

 

¿qué no tiene mas hambre?  pues que no coma.

¿qué al rato tiene hambre de galletas? eso no es hambre, sino gula. No le haces ningún favor dándole la galleta. Si no quiere fruta que espere a la siguiente ingesta.

Si le ofreces un plátano o un yogur y tiene hambre, lo comerá. En la infancia es importante establecer horarios de comidas, pero tened en cuenta que además de aprender hábitos, sus necesidades irán cambiando, al igual que sus gustos y su sensación de hambre. Ofrécele entre horas tentempiés saludables (sobre todo fruta) y disfrutad de la mesa a ser posible juntos, en un ambiente distendido, sin tensiones. Que comer sea un acto agradable.

CDC The New (Ab)normal

 

Kilika