Cuantas veces habré oído “¡no sé como meterle la fruta, no hay manera!”

Una vez más y antes de adentrarme en el tema de hoy, me gustaría recordaros que el zumo no es una buena opción ni sustituye a la fruta en trozo.

Está claro que no es el caso de todos los niños, a muchos les encanta la fruta y más aun la de la época estival. El verano nos trae frutas que invitan a ser consumidas con esos brillantes y llamativos colores. El calor hace que el cuerpo nos pida el agua de estas frutas y el sol sus vitaminas y antioxidantes.

Eli Gallego_dietista_Hondarribia

Si vuestro hijo es consumidor de fruta a diario, ¡perfecto! Y bien por ti por la parte que te toca. Si no es así, si tu niño se niega a probar la fruta mi primer consejo es que no dejes de insistir, aunque sin obligar. Ofrécele siempre varias frutas, a diario. Puede que te pase como a mí, que durante un año me llevé cada día la fruta de vuelta a casa. Pero la clave es que los que se acaban aburriendo son ellos y no tú. Repito: “INSISTE A DIARIO”. Normalmente es el adulto el que después de un par de semanas, un mes… da por imposible el tema y deja de llevar la pieza de fruta por aburrimiento, y porque además se estropea.

 

¿ Y SI HACEMOS UNOS HELADOS CASEROS?

De esta manera aprovechamos la fruta y puede que así consigamos que los txiki la coman.

Evidentemente no es lo mismo que comerla en trozo pero es rico, saludable, nutritivo, e infinitamente mejor que el zumo. Y si tenéis un niño que ya come fruta en trozo, no dejéis de tomar nota, ya que es una opción muy saludable y seguro que le encanta.

Trocea las piezas de fruta que se vayan quedando demasiado maduras para ser consumidas en entero: plátanos, briñones, cerezas, melocotones, kiwis…y mételas en tuppers o en bolsitas en el congelador.

De esta forma cuanto os apetezca un helado rico y cremoso, podréis hacerlo con estas frutas que previamente habéis congelado, añadiéndole un yogur cremoso, queso frewco batido o mascarpone…

Si le quieres dar más sabor, le podéis añadir un poquito de coco rallado, canela, cacao puro en polvo o rallar una onza de chocolate negro, cremas de frutos secos caseras (si son compradas asegúrate que son 100% lo que dicen ser, que sean cacahuetes hechos puré, o avellanas, o sésamo pero sin más ingredientes).

Batís bien los ingredientes y en principio están listos para consumir pero si preferís el formato polo al de la bola de helado, podéis meterlos en sus moldes y volver a congelar. También los podéis congelar en bloque y sacar bolas de helado posteriormente.